sábado, 14 de marzo de 2015

"Los Buxareo y su progenie"


Plácida Cibils Hill de Pérez Butler
(Hija de Alberto Carlos Cibils Buxareo y Ella Hill Castilla)





La estampa del patriarca encorvado por los años que captó el retrato no refleja la imagen del hombre que construyó una vertiginosa carrera y murió riquísimo, legando a sus herederos una de las fortunas más gigantescas que jamás se haya edificado en el país en el siglo XIX.

Se llamaba Félix Buxareo, habiendo nacido en 1786 en la ciudad de Canet del Mar, sobre la luminosa Costa Brava catalana, hijo de Jaime Buxareo y de María del Rosario Alsina, llegó en 1811 con 25 años a Montevideo.

Veintitrés años más tarde se perfilaba ya Buxareo como un poderoso capitán de empresa: un padrón de 1836 anota los treinta y un negros esclavos que tenía en su saladero de los Pocitos, número que aumentará a treinta y ocho en 1841. Aquel saladero del Uruguay pro-industrial funcionaba en un campo que se ubicaba desde la actual Av. Luis Alberto de Herrera y Ramón Anador hasta la playa de los Pocitos, incluyendo el predio que hoy ocupa el Jardín Zoológico, siempre siguiendo al sur por la línea de la calle que lleva su nombre. Allí se hacía tasajo que se exportaba a Cuba en barcos de propiedad del mismo Buxareo, que retornaban cargados de sal para el establecimiento y distintas mercaderías destinadas a surtir pulperías montevideanas.

Buxareo se había casado el de marzo de 1818 con Petrona Robledo Santos, hija de Manuel Robledo, quien llegó a construir una modesta fortuna, su chacra situada en el paraje de los Pocitos, resultaría la base inicial del saladero instalado más tarde por su yerno, el industrioso catalán.

De los hijos que doña Petrona le dio a Félix, cuatro mujeres -Plácida, Felicia, Carmen y Margarita- se casaron con los cuatro hermanos Cibils que vinieron a Montevideo, derivando de ellas la familia Cibils.
Nacidos en San Feliú e Guixols, en Cataluña, a orillas del Mediterraneo, hijos de Jaime Cibils y María Puig, y nietos de Jaime Miguel Benito Cibils y Clara Martí y Elía.

En viejos libros parroquiales montevideanos quedaron asentadas aquellas cuatro uniones: el 23 de diciembre de 1836 contrajo matrimonio Plácida Buxareo Reboledo con Jaime Cibils Puig, el hermano mayor y jefe de la familia, hombre cuya alucinante carrera empresarial superó aún largamente a la que había hecho su suegro, Félix Buxareo, para quien trabajó al llegar en 1831 a estas tierras. En poco tiempo levantó un imperio económico de colosales dimensiones: fundo el saladero Cibils, el dique Cibils, la Sociedad Compradora de Derechos de Aduana, el Banco Comercial, la Compañía Oriental de Seguros Marítimos, el Teatro Cibils y mil negocios más que giraron alrededor de sus tres principales devociones mercantiles: las de armador, saladerista y banquero. Sus buques enarbolaron el pabellón nacional y tocaron los puertos de Europa, Brasil, y el Caribe: llevaban hasta allá los productos de su saladero de Punta de Lobos, en el Cerro, un establecimiento modelo que hizo palidecer de envidia a los industriales vernáculos del siglo XIX., aunque más habrían de hacerlos palidecer las audacias que Cibils y su yerno Jackson introdujeron en el gran dique seco que hicieron labrar en la piedra viva al lado del saladero, una especie de obra de ingeniería faraónica para su tiempo. Gallino dejo en una tela de un metro de alto la imagen de una joven frágil de enormes ojos oscuros, pequeña boca que esboza una sonrisa inocente, muy negro cabello levantado hacia atrás en un moño, y atavíos de iridiscente tela por los que asoman algunos lujos discretos. Es plácida Buxareo, recién salida de la adolescencia y casada ya con Cibils.

En los años siguientes el matrimonio llenaría su casa de niños, trece hijos supo darle Plácida: el primogénito Jaime Félix Pedro, nacido en 1838 y casado en 1862 con Florentina de las Carreras Moore, no tuvieron hijos, vivieron en Buenos Aires y en Brasil, y habiendo los mismos bríos ejecutivos de su padre y abuelo materno, se sabe que en Descalvado, una recóndita comarca pantanosa sobre el río Paraguay, a pocos kilómetros de la frontera boliviana, en una propiedad de por lo menos 300 km cuadrados, montó una floreciente industria de extractos y caldos de carnes.

Federico Agustín Segundo, nació en 1839 y casó en 1863 con Josefa Larravide Hines -Actuó en la Junta de Montevideo, en la Comisión Nacional de Caridad y en la fiscalización de la Aduana. Saladerista también muy rico, murió en 1899, a sus 60 años, en la espléndida casa-quinta que poseía en Colón.

padres de Norberto Cibils Larravide, unido en matrimonio a María Elena Salvañach Pérez; Federico Cibils Larravide, marido de Elisa Castellanos Arteaga; Alfredo; Carlos; Felicia; María; mujer de Daniel Castellanos Arteaga; Mario, con María Piñeyro Pereira; Jaime, tomó la mano en matrimonio de María Ines Hamilton Callorda -padres del Dr.Federico Cibils Hamilton, casado con María Amelia Márquez Vaeza y de Ella Cibils Hamilton, mujer de Carlos Pratt De María); José Pedro, quien formó su hogar junto a Elvira Gracia Josefa Puig Mathó-cd. en los Cibils Surraco; y Josefa Cibils Larravide, mujer de Eduardo Brito del Pino Suárez -hijo del jurisconsulto, codificador, Rector de la Universidad y figura descollante de la generación principista, Eduardo Brito del Pino Farías y de Juana Suárez, nieta del Patricio Joaquín Suárez.

Plácida Cibils Buxareo, casa en 1861 con Julio Navia Durán, también banquero y financista de ascendente carrera; Petrona, en 1861 con otro nabab, Juan Dámaso Jackson Errázquin, con quien no tuvo hijo; Mariana, en 1867 con Francisco Román Gómez Brito -sobrino de Leandro Gómez- originándose una de las tre ramas Gómez Cibils; Clara en 1881 con Víctor Las Cazes; Sofía, el mismo año, con Ricardo Horacio Gómez Brito; Ricardo, sin descendencia con Alcira Lorenzo y Losada Liñan; Mario, con la porteña Juan Garay González con quien tuvo varios hijos; María Florentina en 1885 con Alberto Gómez Folle, del mismo Clan Gómez; Elvira en 1875 con el Dr. Antonio Serratosa Delgado, también profesor y decano de la Facultad de Medicina y fueron padres de seis hijos; Félix Julio, quien murió soltero Alberto Carlos Cibils Buxareo, unido en matrimonio a Ella Hill Castilla, hija del norteamericano Brainard L. Hill Fry y la criolla Agustina Castilla Chavarría -

y fueron padres de: Jaime Cibils Hill, casado con Amalia Ruggiero.

Plácida Cibils Hill, mujer de Guillermo Pérez Butler-(Hijo de Juan María Pérez y Fuentes y Rosa Butler De las Carreras).

Ella Cibils Hill, casada con Raúl Adami Casaravilla,-padres de Plácida Adami Cibils, casada con Eduardo José Algorta Scremini, cd; y Raúl Adami Cibils, marido de María Mercedes Giavi Larravide, cd.

Alberto Cibils Hill, marido de Celia O'Neill Arocena.

Ricardo Cibils Hill, quien formó su hogar con Arminda Del Campo Oneto -padres de Raquel Plácida Cibils Del Campo de Gatti Crosta, cd en las familias González Gatti y Gatti Rowland; y Alberto Cibils Del Campo, casado con Dora"Cushy" Muñoz Young- padres de Ricardo Cibils Muñoz, unido en matrimonio a Silvina Stewart Soneira; Diego Cibils Muñoz, marido de Ema Young y Fernando Cibils Muñoz, casado con Denise Paullier Fynn.

Felicia Buxareo Reboledo, contrae matrimonio el 27 de abril de 1837 con Agustín Cibils Puig, procreando la rama menor de los Cibils de Montevideo. Socio y auxiliar de su hermano Jaime en distintos negocios, Agustín también murió muy rico. Fueron hijos suyos: un homónimo Agustín y Beatriz, que murieron solteros; Carmen, que dedicó sus inclinaciones a la pintura y se casó en 1862 con el marino español Domingo Medina y Martín; y Felicia, casada en 1879 con el médico italiano Vicente Stajano, natural de Gallípoli, sobre el Golfo de Tarento. De sus hijos: María Sofía, se casó con su pariente Joaquín Serratosa Cibils; María Clotilde, con José Pedro Turena Jaso, María Blanca con Alberto Juan Basso, María Margarita, con Ricardo Risso, María Gloria, con Mario Rossi Vallarino, Julio Cesar, con Elsa Wilson Platero -hija de Arturo Wilson Mariño y María Angélica Platero Escardó-; y Carlos Cibils Buxareo, con María Ofelia Ferreiro Serrato.

El 24 de diciembre de 1846, quedó registrado el casamiento de Carmen Buxareo Reboledo con José María Cibils Puig, sin descendencia y el 26 de agosto de 1848, el de Margarita Buxareo Reboledo con Federico Cibils Puig, dejando su descendencia en Buenos Aires en:

Federico Rodolfo Isidro Cibils Buxareo, nacido el 4 de abril de 1853, casado con Delia Aguirre Núñez -padres de Esther Cibils Aguirre, casada con Jorge B. Ramallo Gradín -(con descendencia en las familias Ramallo Cibils, Ramallo Donovan, Ramallo Cortés Funes, Ramallo Álvarez, Hary Ramallo, Expert Ramallo); Raquel Cibils Aguirre, mujer de José Norberto Bengolea Ruiz -padres de Raquel y José Norberto Bengolea Cibils, este último marido de Cora María Newton Pérez del Cerro -(Ascendentes de las familias Bengolea Newton, Boulton Bengolea, etc); Martín Alberto Cibils Aguirre, marido de María Cristina Madero Campos-Urquiza -padres de: Alberto Cibils Madero, casado en primeras nupcias con Isabel Socas Alvear -padres de Soledad María Cibils Socas, casada con Pablo Emilio Basualdo Puente y Martin Cibils Socas, marido de Solange Lanusse Pérez-Tornquist. y en segundas con Stella Alemann con quien tuvo dos hijos Agustín y Monte Cibils Alemann; Federico Cibils Madero, casado con Martha Taratuty, padres de Jacqueline Cibils Taratuty; Raúl Cibils Madero, unido en matrimonio a Valeria Hirschler -padres de Magdalena, Carolina y Javier Cibils Madero Hirschler. Raul Cibils Aguirre, y Rodolfo Cibils Aguirre, casado con Sara Matienzo Frías.

Enrique Cibils Buxareo, nacido el 16 de diciembre de 1855, unido en matrimonio a Nicolasa Clorinda Avellaneda Garmendia, -padres de Carlos Enrique Cibils Avellaneda, quien casó con Sylvina Matilde Cobo Correa Morales y fueron padres de Sylvina Clorinda Cibils Cobo, mujer de Guillermo Ricardo Madero Fernández Guerrico -(Ascendentes de las familias Madero Cibils, Nogués Madero, Madero Marenco, Madero Elizalde, Madero Salaberry); Hernán Martín Cibils Cobo, marido de María Teresa Robirosa Ocampo -padres de María Teresa Cibils Robirosa, mujer de Julio Miguel Costa Paz Cabrera Castilla; Enrique Carlos Cibils Robirosa; Dolores María Cibils Robirosa, mujer de Jaime Gómez-Álzaga Sánchez-Elía -Padres de Jaime y Alejandro Gómez-Álzaga Cibils; Hernán Luis Cibils Robirosa, casado con María Cristina Fitte -padres de Hernán, Francisco y Sofía Cibils Fitte; Jaime Cibils Robirosa, unido en matrimonio a Carolina Blaquier Crespo Naón -padres de Félix y Carolina Cibils Blaquier; Mónica Cibils Robirosa, mujer de Tomás Guillermo Hiriart Keating, .padres de Soledad y Tomás Hiriart Cibils; y de Federico Manuel Cibils Robirosa, marido de Juana María Dillon -padres de Juana y Delfina María Cibils Dillon; e Inés Cibils Cobo.

Federico Segundo Cibils Buxareo, marido de Josefa Larravide Hines -Hija de Norberto José Larravide González de Noriega y María Hines- Padres de Jaime Cibils Larravide, casado con María Inés Hamilton Callorda. Siendo padres de Federico Cibils Hamilton, quien casó con María Amelia Márquez Vaeza -hija de Alberto Adolfo Márquez Artagaveytía y María del Rosario Amelia Vaeza Ocampo. De la unión de Federico y María Amelia nace el 21 de noviembre de 1929, Gonzalo Cibils Márquez, casado el 8 de setiembre de 1954 con Graciela Antuña Herbert -padres de Inés, Carolina y Gonzalo Cibils Antuña.


Dolores Buxareo Reboledo se casó en 1850 con Julio Pereira, hombre de negocios, accionista del Banco Comercial y Presidente de la Cámara de Representantes en 1858, hijo del patricio Gabriel Antonio Pereira, constituyente del 30 y más tarde Presidente de la República, y de Dolores Vidal Villagrán, nieto del poderoso latifundista gallego Antonio Pereira y de María de la Asención Villagrán, parienta de Rosalía Rafaela Villagrán Artigas, casada con su primo hermano Don José Gervasio Artígas.

De Dolores y Julio procedió la última estirpe de la linea mayor de los Pereira, extinguida luego por falta de sucesión. Fueron hijos suyos: Julio Pereira Buxareo, casado el 8 de mayo de 1882 con Emilia Ferber, hija de Roberto Augusto Ferber Robzehn y Aurea Corina Rucker Álvarez de Navia; Dolores Pereira Buxareo, contrae matrimonio el 24 de enero de 1885 con Alejo Rossell y Rius. Comerciante rico por si mismo y administrador inteligente de la cuantiosa fortuna aportada por su mujer a la sociedad conyugal. Matrimonio que aplicó gruesas sumas de dinero a la beneficencia pública. Se debe a esta pareja la creación del Hospital de Niños que lleva sus apellidos, levantado en terrenos de la propiedad de la familia Pereira junto al Parque Batlle, la donación del zoológico de Villa Dolores, la construcción de viviendas para obreros en distintos barrios, y el legado al Estado de las colecciones de arte que alhajaban su suntuosa residencia de la calle 25 de Mayo 626. Dolores Pereira Buxareo murió el 17 de junio de 1915. Su marido la sobrevivió hasta el 14 de marzo de 1919. En su testamento designó heredera a la Asistencia Pública, la que fue ratificada judicialmente en tal calidad por auto de fecha 3 de mayo de 1932.

Félix Buxareo Reboledo, nacido en 1833, fue miembro de la Junta Económico-Administrativa de Montevideo, de la Comisión Nacional de Caridad, y finalmente del Senado de la República. De el mucho alabaron la aplicación de su fortuna a fines humanitarios, instituciones de beneficencia y establecimientos religiosos. Montevideo conserva intacto el palacio que Luis Andreoni construyó en 1884 para el millonario filántropo en la esquina de Uruguay y Andes -hoy sede de la Embajada de Francia-. El magnate Buxareo Reboledo murió el 6 de agosto de 1901 y tres obispos -oler, Isasa y Stella- presidieron el doliente cortejo que lo transportó desde la mansión de la calle Uruguay hasta el Cementerio Central.

Se había casado en primeras nupcias en 1855 con Josefa Oribe Contucci, hija de don Manuel Oribe, y en segundas, en 1870, con Sofía Jackson Errázquin. Dejó un hijo homónimo: Félix Buxareo Oribe, nacido el 9 de febrero de 1858, hacendado y ganadero vinculado a la Asociación Rural, y hombre que ganó fama de excepcional versación en cuestiones del agro, perfeccionada por los estudios que hizo en centros europeos de investigación ta acreditados como el Instituto Agrícola de Beauvais, la Escuela de Agricultura de Grignon y la Escuela de Montes de Nancy. Se desempeñó también como escritor de revistas y periódicos, editó varios libros relativos al tema como "Cartilla Agrícola", "Bovinotecnia", "Metodos de mejora", "Descripción de las principales razas de Europa", "Ganado lanar", entre varias otras. Félix Buxareo Oribe se había casado con María Manuela "Maruja" Ayerza Zabala, siendo sus hijos Ignacio y María Buxareo Ayerza.

Hacia mediados de la década del '20 se vincula con el arquitecto Alejandro Christophersen para encargarle la construcción y ampliación en estilo neocolonial de la antigua estancia del abuelo Oribe, donde logró unir la vieja casa con las nuevas construcciones a partir de desniveles, terrazas, grandes patios de pisos ladrilleros, escaleras, aljíbes y miradores de excelente vista. La obra insumió cerca de cuatro años en edificarse siendo finalizada en 1930. Desgraciadamente su propietario no pudo disfrutar demasiado de su casa falleciendo ese mismo año. Es de suponer que la finca siguió siendo administrada por sus hijos y los descendientes de estos por mucho tiempo.

En 1972 Félix Ortiz de Taranco, quién desde 1928 estaba vinculado a los trabajos ganaderos y agropecuarios, junto a su hijo José Luis, adquiere la antigua estancia bautizándola con el nombre "El Portazgo", que con el tiempo se haría más conocida simplemente por "Quinta de Taranco", desapareciendo así casi por completo de la memoria colectiva el recuerdo de la vieja quinta de los Oribe.

Los otros dos varones Buxareo Reboledo, Salvador y Manuel, no tuvieron actuación pública. El primero se consagró al trabajo del campo; su nombre aparece en la lista de los fundadores de la Asociación Rural. Formó una extensa familia, contrajo matrimonio en San José en 1848 con Ludovina Rodríguez Velazco, oriunda de Florida, hija de Santiago Rodríguez, estanciero y de Jacinta Velazco. De sus hijos: Ludovina se casó el 3 de junio de 1876 con Hermann Thode Rucker - hijo de Juan Thode Thode y Nazaria Rucker Álvarez de Navia; Salvador; Carlos y Carmen, vivieron solteros; Elisa se caso con José María Burzaco Costa; Emma con Victor Aniceto Ferrari; Alfredo con Amelia Chiavelle; y Elvira casada en 1910 con el escritor e historiador Aquiles B. Oribe Fernández Fisterra, Premiado con la medalla de oro y diploma de honor en el Congreso Americano de Bibliografía e Historia, celebrado en Buenos Aires en Julio de 1916. Hijo de Juan Pedro Oribe Ramírez, Jefe Político del departamento de Colonia, bajo la administración de Atanasio Aguirre, y de Francisca Fernández Fisterra.


Finalmente Manuel Buxareo Reboledo, sucumbió a las tentaciones que podía ofrecer Europa, prefiriendo gastar en París lo que producían sus bienes acá, se casó allá en 1873 con Juana Reissig, hija de Teodoro Reissig y Josefa Gallino, y tía materna del poeta Julio Herrera y Reissig. Tuvieron un solo hijo: Teodoro Manuel José Salvador, casado en Montevideo en 1898 con Enriqueta Santos Risso.



En la post-guerra del 18, los descendientes de las estirpes de Buxareo y Cibils son ya no menos de un centenar. La fortuna familiar ha perdido la magnitud de los tiempos pasados, pero hoy como ayer habita en cada uno de ellos un reflejo de ese esplendor que el genearca Félix Buxareo supo construir.




Bibliografía:

“El Libro de los Linajes” tomo I, II, III, IV, V, VI, Ricardo Goldaracena.
“El Patriciado Uruguayo”, Carlos Real de Azúa.

Sitios web y blogs consultados:

www.genealogiafamiliar.net de Afonso Beccar Varela
http://www.genealogiafamiliar.net/extra/buscadorensuweb.php
http://arquitecto-christophersen.blogspot.com/


Recopilación: Diego Castro Arrúe