sábado, 11 de junio de 2016

"Los Martínez Gómez de Saravia"



Edelmira Martínez Álzaga de Álzaga




Perdida entre las montañas de Burgos, la minúscula villa de San Martín de las Ollas desgrana memorias del Romancero y del Cid, de infantes y condes, la historia y la gloria de Castilla la Vieja rebosando entre las piedras de un rincón de la ilustre memoria donde las ruinas de campanarios y torreones góticos denuncian la inclemencia devastadora de los siglos.


En ese remoto rincón de Castilla nace por 1740 Fernando Martínez, hijo del matrimonio formado por los nobles lugareños Gregorio Martínez y Ana María Alonso de la Peña. Antes de cumplir 30 años ya está en Buenos Aires, donde se casa con Martina Gómez de Saravia, dama de abolengo hispano-criollo, hija de don Pedro Gómez de Saravia y Martina Quijano y Palacios.

En 1770 el matrimonio se instala en Montevideo, ese año Martínez, "residente y del comercio" de esta ciudad, compra un terreno urbano a Francisco de Lores. Tres años más tarde es el Alférez Real del Cabildo y más adelante se le hallará invariablemente mencionado en los documentos con su grado de Capitán de Milicias.

Extenso latifundio el que adquiere Fernando Martínez entre los ríos Yí y Negro. Aquellos campos comprenden la friolera de casi un millón de cuadras, extendiéndose por la costa del río Yí, desde la barra del Caballero hasta el Antonio Herrera, sigue por estas aguas arriba hasta el Chileno, luego por el Chileno hasta el río Negro, por este último hasta la desembocadura del Mollecitos, remontado hasta la Cuchilla Grande, y de esta hasta el Yí nuevamente. Sin lugar a dudas se esta ante una colosal fortuna en campos, acaso una de las más opulentas del virreinato, la cual no fue ajena al mal llamado y peor ejecutado "Reglamento de Tierras de 1815" que no fuera más que un despojo de tierras y reparto de un botín, siendo “confiscados” y repartidos parte de los campos pertenecientes a los herederos de la Casa Martínez Gómez de Saravia.

Desde su afincamiento en Montevideo, la casa de Fernando Martínez Alonso de la Peña y Martina Gómez de Saravia, empieza a poblarse de hijos. En 1774 viene al mundo Fernando Félix, que habrá de morir muy joven; en 1777, Diego Martín; en 1781 Tomasa Josefa Petrona, dos años después, Alejandro María, quien permanecerá soltero; en 1789 Saturnina María Francisca; en 1797 María del Carmen Feliciana Francisca de Paula; y en 1800 María Mercedes Ramona Juana Josefa, soltera. Intercalados con éstos otros seis hijos del matrimonio que murieron en la infancia, aparecen también bautizados en la Catedral de Montevideo.

De los hijos, los que se casan lo hacen formando hogares de campanillas:


Tomasa Josefa Martínez Gómez de Saravia, contrae matrimonio con Domingo de Allende Salazar.

Saturnina María Francisca Martínez Gómez de Saravia, casada con el Dr. León Policarpo de Pereda, naciendo su primogénito León de Pereda Martínez, quien forma un hogar patricio el 14 de septiembre de 1834 al tomar la mano en matrimonio de Casiana Arrúe López de Castilla -Hija de José Antonio Arrúe de Ipenza -(Descendiente de Martín Arrúe Olaso Irazusta y Ana Francisca de Ipenza Campos Arteaga), y de doña María Bernarda López de Castilla y Cáceres, criolla de rancio abolengo hispano. Al igual que don Fernando Martínez, José Antonio Arrúe, compartía su fidelidad hacia la Corona lo que le valió ser catalogado también como "un mal europeo y peor americano", produciendo el despojo de sus tierras, las cuales comprenden entre otras a la histórica estancia "Azotea de Arrúe", donde el General Artigas y sus tropas se alojaron y el 25 de noviembre de 1813, firmó con los delegados de Manuel de Sarratea, el "Pacto del Yi", en el cual Artigas, quedaba designado como Jefe del Ejército Oriental.

Siendo sus hijos:

Enrique Francisco Pereda Arrúe,- Destacado Militar uruguayo, nacido el 25 de octubre de 1843 y fallecido en 1893. Había iniciado su carrera de armas en 1863 en el ejército revolucionario de Flores contra el gobierno de Berro y Aguirre. En 1865, integró la 'División Oriental' en la guerra de Paraguay en la que fue protagonista principal de la batalla de Boquerón, cuando al caer mortalmente herido el coronel uruguayo Palleja, asume el mando del Batallón Florida'. Pereda Arrúe, en ese entonces capitán, rescatando el cuerpo de Palleja de entre las trincheras paraguayas, ordena a sus soldados presentarle armas en el campo de batalla. Alcanzó el grado de coronel en 1891, fue Jefe político de Montevideo entre 1873 y 1874, y miembro del consejo de guerra en 1866. Enrique, formó otro entronque patricio al tomar la mano en matrimonio de Emilia Castellanos Morales -hija de Eduardo Castellanos Elías y Emilia Morales Irigoyen -hermana de Eduardo Castellanos, marido de Clara Balparda y de Alfredo Eustaquio Castellanos, quien toma estado con Concepción Muñoz -hija del Dr. Enrique Muñoz Herrera y de Dolores Liberata Vidal y Batlle.

Casiana Pereda Arrúe, se convierte en mujer de Eduardo Flores García- hijo del militar y político uruguayo, Presidente de la República en los períodos de 1853-1855 y 1865-1868, Gral. Venancio Flores, y María García Zamora.

María de Carmen Feliciana Martínez Gómez de Saravia, con el Teniente Coronel de los Reales Ejércitos Ambrosio del Gallo..

Por último el más destacado de este linaje fue Diego Martín Martínez Gómez de Saravia, quien inicia su carrera militar al servicio del Rey: es Alférez de Caballería en 1812. Tiene ochenta y cuatro años cuando dicta su testamento, el 16 de mayo de 1862, antes Carlos Casaravilla. Conserva todavía una caudalosa fortuna en campos, parte de la monumental propiedad paterna.

Se había casado con Bonifacia Martínez, santafecina, hija de Baltasar Martínez y María Ignacia Morlíus Crespo- esta última hermana de Agustina Morlíus Crespo, casada con Esteban Justo García de Zúñiga, (de la rama de Mateo, el que fue Gobernador de Entre Ríos) -abuelos de Clara García de Zúñiga García de Zúñiga, unida en matrimonio a Tomás Manuel de Anchorena. Los hijos de Diego Martín y Bonifacia se llamaron:

Dolores Martínez Martínez, casada con su tío materno Tomás Martínez Morlíus.

Fernando Martínez Martínez, que tiene el grado de Capitán de Artillería, cuando se casa en Las Piedras, el 25 de agosto de 1851, con su prima hermana Lucía de Alzaga. Padres de Edelmira Martinez Álzaga, unida en matrimonio el 13 de mayo de 1871, en Montevideo con su tío Martín de Álzaga Martínez.

Baltazar Martínez Martínez, de quien no quedan mayores rastros en Uruguay.

Mariano Gumersindo Martínez Martínez -uno de los fundadores en 1871 de la Asociación Rural del Uruguay.

Francisco de Paula Martínez Martínez, quien toma estado el 2 de febrero de 1856, con su prima hermana Cecilia de Álzaga Martínez, -hermana de Lucía, y Martín, e hijas de Cecilio de Álzaga Carrera -(nacido y bautizado el 21 de noviembre de 1785 en Buenos Aires, donde realizó sus estudios en el Real Colegio de San Carlos, dedicándose luego a los negocios asociado con su padre. Enemigo de las ideas revolucionarias de mayo de 1810 se incorporó en 1811 a las tropas realistas de Montevideo donde prestó servicios de patrullaje hasta el 2 de noviembre del mismo año. Vuelto a Buenos Aires participó en la famosa conspiración tramada por su padre, logrando huir a Montevideo luego del fracaso de ésta. En Montevideo se alistó en las Milicias de Artillería emigrando a Río de Janeiro luego de caída la misma, donde permaneció entre 1814 y 1818. Radicado en Cádiz, España, en 1819 fue autor de un plan de reconquista del Río de la Plata fechado en Cádiz el 21 de enero de 1825 que se titula “Apuntes sobre la Revolución de Buenos Aires y medios de sofocarla por sus mismos secuaces”, que fue archivada sin mayor estudio. Asimismo elaboró un proyecto de Código de Comercio para la República Oriental del Uruguay. Falleció en Cádiz, España, hacia 1845). y de Francisca Antonia Martínez Morlíus, casados el 20 de junio de 1821 en Montevideo -nieta paterna del célebre ajusticiado don Martín de Álzaga y Olavarría.

Diego Julián Martínez Martínez, unido en matrimonio en 1856 a Edelmira Areta Arrúe, hija de Juan Manuel Areta Landuaceres, descendiente de primeros pobladores, nacido en 1800, miembro de la Hermandad de la Caridad y Capitán de las Guardias Nacionales al servicio del gobierno del Cerrito durante la Guerra Grande, casado el 25 de Julio de 1828 en la Iglesia Matriz de Montevideo con Celestina Arrúe López de Castilla.

En el año 1879 consta el matrimonio de Edelmira Martínez Areta con Juan Pedro Méndez-Caldeira de la Torre, -Descendiente de aquella distinguida familia, que en mayo de 1811, junto a otras treinta familias de las más representativas del patriciado capitalino, tras el sitio de Artigas a Montevideo vivieron horas angustiosas dentro de los muros de la plaza asediada por ser tildados por las autoridades españolas como simpatizantes de la insurrección y ser expulsados de la ciudad. Hijo del Tte. Coronel Pantaleón Méndez-Caldeira Bedoya, luego designado Comandante Militar del Durazno en 1847, adicto a Oribe durante la Guerra Grande- y de Juana Petrona de la Torre, sobrino de Angélica Méndez-Caldeira Bedoya, mujer de Pedro Villademoros Palomeque y Juan Gualberto Méndez-Caldeira Bedoya, marido de Josefina Pereira Vidal- hija de Gabriel Pereira -Presidente de la República.

De la unión de Juan Pedro y Edelmira, nace en la ciudad de Montevideo un 20 de enero de 1884 nace Edelmira Méndez-Caldeira Martínez.




Bibliografía:

“El Libro de los Linajes”, Ricardo Goldaracena
“Bases económicas de la revolución artiguista”, José Pedro Barrán, Benjamín Nahum
“Artigas, tierra y revolución” N. de la Torre, Julio C. Rodríguez y Lucía Sala de Touron

Páginas webs consultadas:
www.artigas.org.uy
www.minterior.gub.uy

Recopilación y armado:
Diego Castro Arrúe