sábado, 28 de julio de 2012

"Lucía, la rebelde tataranieta de los barones de Amazonas"


Lucía Topolansky Saavedra, junto a su madre y hermanos.

La baronesa de la calle Sarandí

El 16 de julio de 1843, exactamente cinco meses después de iniciado el Sitio por Oribe, una boda de campanillas bendecida en la nueva parroquia montevideana de San Francisco deslumbra al mundillo social de la ciudad sitiada.

Entrega su mano en matrimonio Carmen Álvarez Susviela, de treinta y un años, hija del segundo matrimonio de Ana Susviela Llano, con Alejandro Álvarez Cavieces, nacido en Portugalete, Vizcaya, en 1780, el cual había venido en 1800 por el período de un año con el cargo de Oficial Cuarto de la Secretaría, pero en 1804 deja definitivamente España, para retornar con el título de Vista de la Aduana Real de Montevideo, el mismo le aseguraba un sustento decoroso de 1500 pesos anuales de sueldo, más la participación en los beneficios derivados de las mercaderías en infracción. Fiel a su Rey, al caer la ciudad en 1814, renuncia a su puesto y permanece viviendo en Montevideo.

La novia era hermana por parte de madre de María Jacinta, Manuel y Juan Gualberto García Susviela, este último marido de Juana María Arrúe López de Castilla, matrimonio con distinguida sucesión en ambas orillas en las familias García Arrúe, García Stirling, Heber García, Quincke García, Pagola Quincke, Areco Quincke, García Viana, García Calvo, García-Calvo Estrada, Braun Menéndez-Behety, de Elia García-Calvo, García-Calvo Villegas, García-Calvo Menéndez Behety y los Fernández de Villavicencio y García-Calvo, marqueses de Genal, entre otras, y hermana entera de Ángela Álvarez Susviela, mujer de Cristóbal Salvañach Wich; Javier Álvarez Susviela, quien casa con Carmen Díaz Romero -(abuelos entre otros de los Victorica Álvarez, de Javier Previtali Álvarez, casado con Enriqueta Donnelly; de Elena Calamet Álvarez, mujer de Adolfo Pareja Areta -descendiente del linaje patricio de los Areta Arrúe, de María del Carmen Perey Álvarez, unida en matrimonio a Manuel Federico Arturo Soneira, y de las primeras damas Josefina Perey Álvarez de Serrato y Celia Álvarez Mouliá de Amézaga, entre otros); y de Carolina Álvarez Suviela, quien entregó su mano a Don Pedro Sáenz de Zumarán y Heredia - padres entre otros de María Juliana Sáenz de Zumarán Álvarez, casada con José Shaw Mac-Lean; Carlos Antonio Sáenz de Zumarán Álvarez, marido de Amalia Arocena Artagaveytia, Ana Juliana Sáenz de Zumarán Álvarez, unida en matrimonio a Ramón José Cárcano César- padres de Carolina Cárcano Zumarán, señora de José Alfredo Martínez de Hoz Acevedo.

El novio, Francisco Manuel Barrozo da Silva, portugués, nacido en Lisboa el sábado 29 de Septiembre de 1804, quien llegó en 1808 al Brasil junto a sus padres que acompañaban a la familia real portuguesa, era hijo del matrimonio formado por Teodosio Manuel Barrozo da Silva, coronel de la Brigada Real de Marina y Antonia Joaquina Barrozo, gente de situación acomodada, la estirpe reconocía hidalga raigambre. Barrozo es apellido de vieja cepa galaico-portuguesa. Cinco leones de plata, rampantes y en sotuer sobre campos de gules, blasonaron el frontispicio del noble solar ancestral en tierras lusitanas durante los tiempos feudales y a lo largo de los de la expansión colonial.

A los 17 años ingresó a la Escuela Naval y a los 21 años se recibió de Guardiamarina. Su experiencia en combates navales se inició en 1827 en la guerra Cisplatina entre Argentina y Brasil. Afectado a la División Naval en operaciones en Santa Catarina comandó el Carioca en 1831, el bergantín Imperial Pedro, la corbeta Sete de Abril, la corbeta Bahiana en un viaje de instrucción por el Océano Pacífico y el patacho Patagonia. Participó de la represión de la revuelta de Cabanagem en 1836 y de la Guerra de los Farrapos en Río Grande del Sur. En 1840 fue designado Comandante de la División Naval de Santa Catalina, en 1854 recibió el título de comendador de la Orden de San Benito de Avis (Imperial Ordem de São Bento de Avis), y con el rango de Capitán de Navío, fue Jefe de Estado Mayor de la División Naval del Río de la Plata.

Fue mano derecha del temido comandante naval brasileño, el almirante Joaquim Marques Lisboa, más conocido como el marqués de Tamandaré, el mismo que en octubre de 1864, invadió con las tropas imperiales territorio uruguayo con la clara misión de apoyar al ejército del partido colorado al mando del Gral. Venancio Flores, el cual ya contaba con la ayuda logística del Presidente Mitre, contra el Gobierno Blanco de Uruguay, presidido interinamente por Atanasio Aguirre. En aquel enfrentamiento que el Gral. Flores denominaba "Cruzada Libertadora", y que no fue más que una guerra civil para desestabilizar una posible alianza entre el Gobierno de Montevideo y el de Asunción, ya que se le suministraría a Paraguay una salida al mar a través del Río Uruguay, y esto hubiera complicado los planes expansionistas de Brasil, y la liberación de la dependencia comercial con Buenos Aires, a ésto se debía el apoyo del gobierno argentino a los colorados, además de tener como intención principal reconstruir el antiguo virreinato. Al enterarse el mariscal Solano López, presidente paraguayo de la situación, advirtió a los gobiernos de Brasil y la Argentina que consideraría cualquier agresión al Uruguay, como atentatorio del equilibrio de los Estados del Plata" pero de nada sirvió y decidieron bombardear la ciudad litoraleña de Paysandú, la cual esperanzada esperaba por la promesa del Gral. Urquiza quien prometió enviar a sus tropas y ésta esperó hasta el último segundo, pero jamás acudió a socorrerla a pesar de la súplica del pueblo. Y así, sola con su valiente Gral. Leandro Gómez, sus hombres y un joven Capitán Adolfo Areta Arrúe, junto a su cuñado el Gral. Carlos Lacalle, integrantes del Ejército Nacional, pronto pasan a integrar los cuadros locales, sumando sus fuerzas a la par del indómito valor que desplegaron los valientes habitantes, llenan uno de los capítulos más hermosos de la epopeya sanducera, al enfrentarse al ataque de una imponente escuadra fluvial del Imperio de Brasil, al mando del Marqués de Tamandaré, quien comandaba las corbetas a vapor Recife, Belmonte y Paranahíba y las cañoneras Ivahý. Con todo, y a pesar de dejarla destruida, la heroica Paysandú, resistió y la bandera uruguaya aún flameó en lo alto de la torre de la iglesia en ruinas, despertando una oleada de entusiasmo nacionalista en toda el área, pero que el cerco de los sitiadores impidió toda llegada de ayuda. Incluso el mismísimo López, nada pudo hacer, quien confiando en la supuesta "neutralidad" del presidente argentino Bartolomé Mitre, solicitó autorización para cruzar con sus tropas por Misiones en ayuda del Gobierno de Uruguay, y el mandatario argentino rechazó argumentando que permitir que tropas beligerantes atravesaran por su territorio constituía un abandono de la posición hasta entonces públicamente neutral de la Argentina, ocultando su simpatía con el Partido Colorado del Uruguay. En respuesta, tropas paraguayas ocuparon la ciudad de Corrientes en abril de 1865, forzando a la Argentina a entrar en la guerra, aliada con Brasil, sumado a el nuevo gobierno del partido colorado uruguayo, dando inicio a la cruel "Guerra de la Triple Alianza", contra Paraguay, acto que llevó al marqués a designar a Francisco Manuel Barrozo, comandante de las fuerzas de la 2° División Naval, destacadas frente a la ciudad de Corrientes, al mando de la escuadra brasileña en la batalla del Riachuelo el 11 de junio de 1865.

Barrozo hizo transmitir por señales a sus buques tres frases que serían célebres en la historia naval brasilera: "Brasil espera que cada hombre cumpla con su deber", "Atacar y destruir al enemigo tan cerca como sea posible" y "Mantener el fuego que la victoria es nuestra".

En épocas más próximas ya desgajado el Brasil de la tutela portuguesa, es Francisco Manuel, varón llamado a ennoblecerse en el nuevo Imperio fundado por Pedro I, sobre el tórrido litoral atlántico de América del Sur, agregando nuevos timbres a la heráldica heredada de sus mayores.

Con el tiempo el marino lisbonés habrá de alcanzar de la gracia de don Pedro I el grado de Almirante de la Armada Imperial y el título nobiliario de barón de Amazonas.

Un hogar trashumante el del barón de Amazonas, la mitad del tiempo en Brasil, ya en servicio, en la corte, siempre en la atención de una carrera promisoria; la otra mitad en Montevideo, donde siempre le retienen intereses afectivos –la familia de su mujer, los hijos han nacido aquí. Todo esto justifica que la familia mantenga casa en esta capital, en la calle Sarandí 149, en cuyos salones, Carmen Álvarez Susviela de Barrozo, la baronesa montevideana sobre cuya distinción y señorío las mentas tradicionales son unánimes, prodiga a sus invitados, en memorables tertulias, refinamientos aprendidos en la sede imperial de don Pedro.

En aquella casa muere el barón almirante, ya viudo, a los setenta y ocho años de edad, el martes 8 de agosto de 1882.

Barrozo es apellido destinado a extinguirse en Montevideo. Solo dos hijos deja este matrimonio, Enrique que muere célibe y cuarentón en París en 1887 y anula así la posibilidad de perpetuación varonil de la casa; e Isabel, casada en 1870 con el no menos linajudo José Saavedra Ramírez, quien era hijo del Teniente Coronel Ramón Cayetano Saavedra Cárdenas -(iniciador de la rama uruguaya de los Saavedra en el Uruguay), y de Ana Ramírez, hija del poderoso andaluz José Ramírez Pérez y María Carrasco, nieto de Rafael Teodoro Saavedra Rodríguez, bautizado en Buenos Aires el 26 de Febrero de 1769, y casado allí el 16 de Julio de 1795 con Petrona Josefa Cárdenas -hija de Rufino de Cárdenas, Administrador de la Real Renta de Tabaco en Buenos Aires.

José Saavedra Ramírez, era sobrino nieto de Luis Gonzaga Mariano Saavedra Rodríguez, nacido el 29 de Junio de 1779, casado con Matilde Ferrás Peñalva, padres entre otros de Miguel Saavedra Ferrás, marido de Basilia Méndez Padrón, naciendo de esta unión el 4 de Febrero de 1839, en Arrecifes, Provincia de Buenos Aires, Matilde Saavedra Méndez, luego casada con Antonio Ibáñez, padres un 11 de Octubre de 1877 de un hijo al que bautizaron con el nombre de León María del Pilar Ibáñez Saavedra, quien casó en matrimonio con Elvira Tálice Parodi, padres de Elvira Matilde Ibáñez Tálice, nacida el 3 de Agosto de 1903 y casada con Alberto Manuel Pittaluga Sagarra y Matilde Ibáñez Tálice, quien nació un 3 de Marzo de 1907, y entregó su mano en matrimonio a Luis Batlle Berres, 30º Presidente Constitucional de Uruguay, hijo de Luis Batlle y Ordóñez y Petrona Maria Berres Mac Entyre, sobrino de José Batlle y Ordóñez, 19º Presidente Constitucional de Uruguay, y nieto de Lorenzo Batlle Grau, 8° Presidente Constitucional de Uruguay y Amalia Ordóñez Duval. Matilde Ibañez y Luis Batlle Berres, padres del reconocido pianista e intérprete de música clásica, Luis César Batlle Ibañez; Matilde Linda Batlle Ibañez, nacida en Argentina en 1932; y de Jorge Luis Batlle Ibañez, 38° Presidente Constitucional de Uruguay.

Otro de sus tíos abuelos célebres, tal vez el más, fue Cornelio de Saavedra Rodríguez, nacido en el Virreinato del Perú, y fallecido en Buenos Aires, Provincias Unidas del Río de la Plata, un 29 de marzo de 1829, comerciante, miembro capitular y estadista rioplatense que inició su vida militar participando en la segunda invasión inglesa como jefe del cuerpo de Patricios e intervino decisivamente en la Revolución de Mayo, además de ser el Presidente de la llamada Primera Junta de Gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata y de la Junta Grande en la que aquella se transformó. Casado en primer matrimonio con su prima Francisca de Cabrera Saavedra, viuda de Don Mateo Ramón de Alzaga y Sobrado, matrimonio del que descenderían las siguientes familias uruguayas: los Álzaga de Soriano, los Gómez Haedo; los García de Zúñiga (en la rama de Mateo); los Zuviría; los De las Carreras, (en la rama de Roberto);- al enviudar Cornelio, contrae segundas nupcias con Saturnina Bárbara Otálora del Rivero- hija del Coronel José Antonio de Otálora Larrazábal, Cabildante de Buenos Aires, y Josefa del Rivero y Cossio -matrimonio de vieja cepa hispano-criolla. Una de las hermanas de Saturnina fue, Manuela, quien se unió en matrimonio al Coronel Manuel Soler. La otra hermana, Ana María, fue la segunda mujer de don Benito Rivadavia, padre de Bernardino Rivadavia. Bisnieto de Santiago Felipe de Saavedra y de la Palma, bautizado en Buenos Aires el 5 de Mayo de 1723 y casado en Potosí el 31 de Marzo de 1753 con Teresa Rodríguez Michel. Tataranieto de quien fue en la ciudad porteña, Regidor, Procurador General, Alférez Real y Alcalde, Don Bernardo de Saavedra y Gutiérrez de Paz y Ana de la Palma y Lobatón del Pozo Silva, unidos en matrimonio el 20 de Mayo de 1714 en Buenos Aires.

Por su parte, José Saavedra Ramírez, se foguea joven la guerra del Paraguay. Sirve a las órdenes de Venancio Flores, pero de regreso abandona las armas, ya que su destino esta en las finanzas y la política. Integra la Comisión del Banco Nacional con Juan L. Cuestas y Mauricio Llamas y en 1898 el golpe de estado de Cuestas lo lleva a ocupar una banca en el Consejo de Estado. Al año siguiente resulta electo Diputado por Montevideo y preside la cámara baja hasta 1901. En los prolegómenos de la elección presidencial de 1903, un grupo de amigos quiere llevarlo a la primera magistratura; su posible candidatura se estrella contra las fuerzas que apoyan a Batlle, MacEachen y Juan Carlos Blanco y que determinan la victoria del primero.

En los primeros decenios del presente siglo, los hijos de José Saavedra Ramírez e Isabel Barrozo Álvarez constituyen la última generación montevideana del histórico linaje venido a América 300 años antes. Son ellos diecisiete vástagos, dos muertos en la infancia, tres muertos solteros, José, María, Isabel y Mercedes; y doce que sobrevivieron y contrajeron matrimonio, Isabel, con el ingeniero Conrado García Lagos –(Tío de Francisco García-Lagos Rodríguez-Larreta, marido de María del Pilar Howard Arrién, descendiente de María Bernarda López de Castilla –Ascendente de las estirpes patricias Arrúe y Arrién); Carmen casó con Horacio Piñeyrúa Echenique; Luis, con Sara Guani; Carlos con Laura Victorica; Amalia, con el banquero Luis Julio Supervielle, cd; Blanca, con Manuel Vaeza Ocampo; Alfredo, marido de Nilda Gregorini; Ricardo casado con Brígida Martino, Margarita con Buenaventura de Azevedo Tourem; Pilar, unida en matrimonio al famoso poeta franco-uruguayo Julio Supervielle Munyo; y Enrique Saavedra Barrozo, juez de paz, marido de Elia María Rodríguez, quienes fueron padres de Arturo Saavedra Rodríguez, casado con Ivonne Faget Figari- (Hija del Arq. Raúl Faget Braggio y María Margarita Figari Castro, nieta del famoso pintor Pedro Figari Solari, además de abogado, político, parlamentario, periodista y director de la Escuela de Artes y Oficios, casado con María de Castro Caravia), -siendo padres de Martín y Fernando Faget Saavedra; y de María Elia Saavedra Rodríguez, casada con el ingeniero Luis Topolansky Müller, de ascendencia polaca. La familia vivía entonces en el distinguido barrio montevideano del Prado, en una espléndida casona perteneciente a los padres de María Elia, tiempo después se mudaron al barrio de Pocitos y años más tarde la familia pasa a residir en el balneario de Punta del Este, donde Luis se asocia con una empresa constructora. Pero, al poco tiempo, debido a que el gobierno de Uruguay ejercía una oposición activa contra al gobierno de Perón, el Presidente argentino prohibió a sus ciudadanos veranear en Uruguay y la empresa da quiebra, hecho que hace que el matrimonio Topolansky Saavedra retorne a Montevideo y se instale en el Prado nuevamente. Fueron padres de siete hijos, entre ellos la ex Primera Dama y Senadora Lucía Topolansky Saavedra, mujer de José Alberto Mujica Cordano, Ex Presidente de la República Oriental del Uruguay, en el período (2010-2015).

Lucía, junto a su hermana melliza María Elia, fueron las últimas en nacer y lo hicieron un 25 de Septiembre de 1944 en Montevideo. Alumna estudiosa, dedicada y como todas las niñas de su posición recibió una privilegiada educación, gustaba de leer, pintar, cabalgar, tomó también clases de ballet y piano. Terminados sus estudios primarios y secundarios, ingresó a la Facultad de Arquitectura de la Universidad de la República, hasta 1969, cuando decidió abandonarla. Durante los años en que estudió en la facultad mantuvo una fuerte actividad gremial y política, siendo tal vez el primer peldaño a una nueva vida que poco a poco va borrando los recuerdos de esa aristocrática niñez con lazos de seda y esfuma su inocencia de los días en aquella quinta entre las arboledas del parque, secretos, risas y rondas de niños que giran sin pausa.

El 13 de Septiembre de 2017, la senadora Lucía Topolansky Saavedra, se convierte en la primera mujer que asume la vicepresidencia del país.


Luis Supervielle Saavedra
(Hijo de Luis Julio Supervielle y Amalia Saavedra Barrozo)

Almirante Francisco Manuel Barrozo, Barón de Amazonas
(Tatarabuelo de Lucía Topolansky Saavedra)







Textos consultados de la obra de Ricardo Goldaracena
Recopilación y armado
Diego Castro Arrúe

2 comentarios:

  1. Siempre se olvidan que el Dr. Jorge Batlle y la Sra. Lucía Topolansky Saavedra son primos por los Saavedra. La madre de Batlle era Matilde Ibáñez Tálice Saavedra.

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  2. Estimado, muchas gracias por contactarse con nosotros, en cuanto al tema en referencia más de una vez hemos escuchado del parentesco, pero nunca logramos encontrar la linea directa de conexión, por lo que estaríamos muy agradecidos si usted nos hace llegar la misma, de esa forma podríamos actualizar el post. Saludos cordiales, Diego Castro

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